Especialmente en aquellas que se les ve algo mas que la humanidad. Aquellas que a veces la gente confunde con ángeles u otras entidades divinas, hablo de aquellas personas que existen en nuestras vidas, que engrandecen nuestro espacio con pequeñas alegrías. De aquellas que miran a los ojos porque son verdaderas, que hacen elogios, que agradecen y piden disculpas con la misma simplicidad que un niño.

Personas que no necesitan hacer trampas para conseguir lo que buscan, porque sus deseos se muestran en sus acciones y reacciones, no en sus caprichos. Personas que hacen el bien y te protegen del mal, con una sonrisa, una palabra, un beso, un abrazo, una oración. Personas que van por la vida sin miedo a la oscuridad, que caminan firmes y levantan la cabeza en momentos de completa desesperanza. Personas, simplemente personas, que no siempre están seguros de todo, pero siempre cumplen. Personas transparentes, amigas, espontáneas, a veces ingenuas.

Prefiero creer en relaciones basadas en la confianza, la serenidad, la humildad y la sinceridad. Prefiero creer en aquellos encuentros que nos transmiten paz y tranquilidad. Prefiero creer en hombres y mujeres que reverencian la vida con la misma intensidad que un gran amor. Que pasan por la Tierra y dejan su huella, su recuerdo. Hombres y mujeres que habitan el perfecto universo y el orden de la existencia. Hombres y mujeres de alma limpia y puros de corazón.

Edison de Piracicaba.