Category: Reflexiones


No existe familia perfecta

El Papa FranciscoNo tenemos padres perfectos, no somos perfectos, no nos casamos con una persona perfecta ni tenemos hijos perfectos. Tenemos quejas de unos a otros. Nos decepcionamos los unos a los otros.

Por lo tanto, no existe un matrimonio saludable ni familia saludable sin el ejercicio del perdón.

El perdón es vital para nuestra salud emocional y sobrevivencia espiritual. Sin perdón la familia se convierte en un escenario de conflictos y un bastión de agravios. Sin el perdón la familia se enferma. El perdón es la esterilización del alma, la limpieza de la mente y la liberación del corazón. Quien no perdona no tiene paz del alma ni comunión con Dios.

El dolor es un veneno que intoxica y mata. Guardar una herida del corazón es un gesto autodestructivo. Es autofagia.

Quien no perdona enferma físicamente, emocionalmente y espiritualmente. Es por eso que la família tiene que ser un lugar de vida y no de muerte; territorio de curación y no de enfermedad; etapa de perdón y no de culpa. El perdón trae alegría donde un dolor produjo tristeza; y curación, donde el dolor ha causado enfermedad.

Papa Francisco

Anuncios

Meryl Streep“Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere mi paciencia, ni consecuentar con el cinismo, las críticas en exceso y las exigencias de cualquier naturaleza.

Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme.

Ya no dedico un minuto a quién miente o quiere manipularme. Decidí no convivir más con la pretensión, la hipocresía, la deshonestidad y los elogios baratos. No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. Ya no me ajusto más con la barriada corriente o el chusmerío.

No soporto conflictos y comparaciones porque creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.

No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar de forma sincera. Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales.

Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia”

Meryl Streep.

El autor durante una conferencia

Hyrum Smith el autor, durante una conferencia

Las leyes naturales, como la gravedad, son patrones fundamentales de la naturaleza y la vida. Describen las cosas como son en realidad, en oposición a como uno piensa que son en realidad, a como uno piensa que son o cómo desearía que fueran.  Obedecerlas puede ayudar a las personas a ganar control sobre su vida, mejorar sus relaciones, elevar su productividad personal y experimentar la paz interior.

Ley 1. Se controla la vida al controlar el tiempo.

Controlar la vida significa controlar el tiempo, y esto último significa controlar los eventos que ocurren en la vida. El verdadero punto es: ¿qué eventos puedo controlar?  Enfocarse en el control de los eventos de la vida constituye toda la diferencia.

Ley 2. Los valores que gobiernan la vida son la base del éxito personal y de la satisfacción.

Cada persona vive de acuerdo con un conjunto único de valores rectores. Estos valores son las cosas más importantes para uno. Son representados por las respuestas más claras que es posible dar a tales preguntas:

¿Cuáles son las principales prioridades en mi vida? Y de estas prioridades, ¿cuáles tienen mayor valor?

Ley 3. Cuando las actividades cotidianas reflejan los valores rectores, se experimenta una paz interna.

A medida que alguien concentra su tiempo y energía en alcanzar tareas que tienen verdadero significado en la vida, la persona es cada vez más productiva y alcanza una paz interior: una sensación de paz y unidad.

Ley 4. Para alcanzar cualquier meta significativa, es preciso salir de la zona de comodidad.

A veces se desarrollan zonas de comodidad mental, emocional, social o psicológica. Salir de la zona de comodidad requiere esfuerzo y compromiso.

Ley 5. La planeación diaria aprovecha el tiempo mediante un aumento en el enfoque.

El costo es pequeño: sólo diez a quince minutos al día, pero se disfrutarán muchos beneficios a lo largo del día, como tareas definidas con claridad con fechas límite, aumento del enfoque en las tareas más importantes, pasar menos tiempo entre proyectos, y un sentido mayor de logro al final del día.

Ley 6. La conducta es un reflejo de lo que se cree en realidad.

La creencia refleja lo que se cree en realidad, y si la conducta no parece reflejar una creencia afirmada de manera consciente, se deberá mirar con cuidado las creencias en conflicto.

Ley 7. Se satisfacen las necesidades cuando las creencias concuerdan con la realidad.

¿Cómo es posible decir que una creencia, actitud u opinión sea correcta? Si los resultados de la conducta cumplen con una o más necesidades básicas, quizá se tenga una creencia correcta. A la inversa, si los resultados no cumplen con las necesidades, se podrá estar bastante seguro de que la creencia es incorrecta.

Ley 8. Las conductas negativas son superadas al cambiar las creencias incorrectas.

Las creencias incorrectas producirán conductas negativas y de derrota en uno mismo. La conducta negativa muchas veces es resultado de tratar de cumplir las necesidades de la vida con creencias incorrectas o inapropiadas.

Ley 9. La estima de uno mismo debe venir, en último término, del interior.

Si se cree que el valor propio depende de la aprobación de los demás, es posible que la persona se encuentre actuando en sentido contrario a sus valores más profundos. “Sólo cuando se vive de acuerdo con los propios valores se encontrará la estima de uno mismo y la satisfacción que proviene del interior”.

Ley 10. Dar más y se tendrá más.

Cuando alguien tiene un exceso de algo: riqueza, talento, conocimiento, capacidad, experiencia; se tiene la obligación de compartir ese exceso con los demás, de modo que constituya una diferencia. Si todos nos condujéramos de ese modo, la mayoría de los problemas del mundo se podrían resolver.

Hyrum W. Smith

 

Hyrum Smith es un discípulo de Stephen Covey, es un disertante que conmueve a las audiencias con historias y anécdotas que promueven la proactividad y el cambio personal.  Alienta a las personas a gobernar sus vidas personales y profesionales a través de seminarios de desarrollo de productividad. Inspirando a sus audiencias a dejar de lado percepciones erróneas, revela la relación entre creencias y comportamiento.

 

 

El libro del tesoro

Libro del tesoroHace muchísimos años, en una pequeña ciudad de Damasco vivía una viuda con un solo hijo. Cuando creyó que estaba cerca de su final, poco antes de morir, llamó a su hijo y le dijo:

– Hijo, siempre hemos vivido con dificultades porque somos pobres, pero te entrego esta riqueza. Es un libro me lo regaló un poderoso mago y dentro de sus páginas están todas las indicaciones necesarias para hallar un gran tesoro. Yo no he tenido ni fuerza ni tiempo para leerlo, pero ahora te lo doy a ti. Sigue las instrucciones y llegarás a ser rico.

El hijo después de haber superado la tristeza por la pérdida de su madre, empezó a leer aquel grueso libro, antiguo y precioso que comenzaba así:

– Para llegar al tesoro debes leer página por página. Si saltas y lees el final el libro desaparecerá por arte de magia y no podrás encontrar el tesoro. Y prosiguió describiendo las riquezas. Pero después de la primera página, el texto continuaba en lengua árabe.

El joven que ya se imaginaba rico, pero que no quería correr el riesgo de que otro se enterara de su contenido se puso a estudiar árabe, hasta que pudo leer sin problema. Pero con sorpresa advirtió que el libro continuaba en chino y en otro idioma. El joven con paciencia estudió cada idioma. Mientras tanto, aprovechó el conocimiento de varias lenguas y comenzó a ser conocido en la ciudad como mejor intérprete, de tal modo que ya su situación económica ya no era tan difícil.

El libro continuaba con las instrucciones para administrar el tesoro. El joven estudió con mucha voluntad comercio, y economía. Se capacitó sobre los bienes muebles e inmuebles, para que no lo engañaran cuando tuviera el tesoro. Adquirió nuevos conocimientos a tal punto que su fama se extendió hasta la corte, donde lo nombraron administrador general.

El libro por fin se adentraba en lo único en cuestión, indicando la forma de cómo construir un puente, cómo usar los instrumentos para llegar a un lugar, cómo abrir puertas de piedra apartando la tierra, cómo aplanar una calle, y muchos temas más.

Siempre con la idea de que nadie lo ayudase para no confiar su secreto, el hijo de la viuda, quien había llegado a ser un hombre muy culto y respetado, estudió ingeniería y urbanismo. El rey al enterarse de su valor y cultura, lo nombró ministro y arquitecto de la corte; finalmente Primer Ministro. No existía en el reino un hombre tan culto e inteligente. El mismo día que el hombre  se casaba con la hija del rey, llegó al final del libro y ppudo leer su última frase:  “la más grande riqueza es el conocimiento”.

El conocimiento es una nueva fuente de generación de riqueza, como lo es la tierra desde hace muchos años; la diferencia es que la tierra la puedes medir en metros cuadrados, hectáreas, acres, etcétera y el conocimiento no cuenta con una medida por su carácter cualitativo. Generar conocimiento es un habilidad que todos tenemos y muy pocos aprovechamos, simplemente porque no es reconocido como una fuente de ingresos.

990707-N-6483G-001Chuck Yeager inició la era de los vuelos supersónicos al volar en su avión el 14 de octubre de 1947. En esa fecha rompió la barrera del sonido: “Una especie de “muro de ladrillos invisibles”. Algunos científicos prominentes parecían disponer de ciertos “datos sólidos” respecto a que esa barrera era impenetrable. Otros predijeron, taxativamente, que tanto el avión como el piloto se desintegrarían cuando alcanzaran dicha la velocidad; o que el piloto perdería la voz; retrocedería en edad, o recibiría fuertes golpes.

A pesar de ello, ese día histórico, Yeager alcanzó una velocidad de vuelo de 1.126 kilómetros por hora en su avión Bell. Tres semanas después superó esa marca, y seis años más tarde voló a la increíble velocidad de 2.594 kilómetros por hora, poniéndole fin al mito de la barrera impenetrable.

En su autobiografía, Yeager escribió: “Cuanto más rápido iba, más suave se hacía el vuelo. Repentinamente, el indicador de velocidad comenzó a oscilar. Subió hasta 0.965 y luego saltó en la escala.   ¡Creí que estaba viendo visiones!   Estaba volando a velocidad supersónica y el vuelo era tan suave como el trasero de un bebé: mi abuela hubiese podido ir sentada allá atrás, sorbiendo una limonada. Yo estaba estupefacto.

Después de tanta ansiedad y de tantas prevenciones, romper la barrera del sonido, lo desconocido, era sólo una incursión a través de una especie de gelatina espacial, como circular en una autopista perfectamente pavimentada. Más tarde comprendí que esa misión había terminado en una decepción, porque la verdadera barrera no estaba en el cielo, sino en nuestros conocimientos y en nuestras experiencias acerca del vuelo supersónico”. La humanidad ya ha “roto” la barrera del sonido, pero enfrenta todavía un obstáculo que muchos consideran más difícil de superar: ¿La velocidad de la luz? No, “La barrera del humano”.

En la actualidad, romper la “barrera humana” o statu-quo es, para muchos, tan difícil como lo era hace cuatro décadas romper la “barrera del sonido” para los ingenieros aeronáuticos. Muchas personas necesitan dar un salto cuantitativo en sus vidas y hacer un saludable cambio en sus hábitos, una modificación importante en sus directrices.   Para lograr romper con los viejos hábitos y elaborar otros nuevos, se debe aprender, al igual que en la aviación, a manejar las fuerzas restrictivas y a aprovechar las fuerzas impulsoras.

Superar la inercia del pasado depende, en gran medida, de disponer de una clara identidad y un sólido fin. De saber quién eres tú y qué es lo que quieres llevar a cabo.

 Valga esta reflexión para el equipo mexicano  en el mudial de fut bol de Brasil 2014, donde nuestro país debe aprovechar al máximo toda su fuerza impulsora alcanzada en su fase inicial de octavos de final. ¡Vamos México!

 

 

Mi hermana Gladys después de volver a la vida.

Mi hermana Gladys después de volver a la vida.

Padre mío, ahora que las voces se silenciaron y los clamores se apagaron, ahora que he vuelto después de haberme ausentado de esta vida,  al pie de la cama, mi alma se eleva hasta Ti para decirte:

Creo en Ti, espero en Ti, te amo con todas mis fuerzas. Gloria a Ti, Señor.  Deposito en tus manos la fatiga y la lucha, las alegrías y desencantos de este día que quedaron atrás.  Si los nervios me traicionaron, si los impulsos egoístas me dominaron, si di entrada al rencor o a la tristeza, perdón Señor Ten piedad de mí.  Si he sido infiel, si pronuncié palabras vanas, si me dejé llevar por la impaciencia, si fui espina para alguien, perdón Señor!

No quiero entregarme esta noche al sueño sin sentir sobre mi alma la seguridad de tu misericordia, tu dulce misericordia, Señor. Te doy gracias, Padre mío, porque has sido la sombra fresca que me ha cobijado durante todo este día.  Te doy gracias porque invisible, cariñoso, y envolvente, me has cuidado como una madre a lo largo de estas horas.

Señor, a mi derredor ya todo es silencio y calma. Envía el ángel de la Paz a mi casa, relaja mis nervios, sosiega mi espíritu, desata mis tensiones, inunda mi ser de silencio y serenidad. Vela sobre mí, Padre querido, mientras me entrego confiada al sueño como un niña que duerme feliz en tus brazos.

En tu nombre, Señor descansaré tranquila.

Amén
Padre Ignacio Larrañaga

La Señora AdamsEl gran auto de lujo paró delante del pequeño escritorio a la entrada del cementerio y el chofer, uniformado, se dirigió al guardia:

– ¿Puede usted acompañarme, por favor?  Es que mi patrona está enferma y no puede caminar, explicó. ¿Quiere tener la bondad de venir a hablar con ella?

A cierta distancia una señora de edad, cuyos ojos en el fondo no podían ocultar el profundo sufrimiento, esperaba en el auto:

– Soy la señora Adams, le dijo.  En estos últimos dos años mandé cinco dólares por semana…

-Para las flores, recordó el vigilante.

– Justamente, para que fueran colocadas en la sepultura de mi hijo.  Vine aquí hoy, dijo un tanto consternada, porque los médicos me avisaron que tengo poco tiempo de vida. Entonces quise venir hasta aquí para una última visita y para agradecerle.

El vigilante tuvo un momento de excitación, después habló con delicadeza:

– Sabe mi señora, yo siempre lamenté que continuara mandando el dinero para las flores.

– ¿Cómo es eso? Preguntó la dama.

– Es que… sabe señora…  las flores duran tan poco tiempo y al final, aquí, nadie las ve.

– ¿Señor sabe lo que está diciendo? Refutó la señora Adams.

– Sí, sí señora. Pertenezco a una asociación de servicio social, cuyos miembros visitan los hospitales y los asilos.  Allá, sí que las flores, hacen mucha falta.  Los internos pueden verlas y apreciar su perfume.

La señora quedó en silencio por algunos momentos. Después sin decir palabra, hizo una seña a su chofer para que partieran.

Meses después, el vigilante fue sorprendido por otra visita. Doblemente sorprendido, porque esta vez, era la propia señora Adams quien venía manejando el auto:

– Ahora soy yo misma quien lleva las flores a los enfermos, le explicó con una sonrisa muy amable. Usted tenía razón, los enfermos se sienten radiantes y hacen que yo me sienta muy feliz.  Los médicos no saben la razón de mi cura, pero yo si sé.  Es que encontré motivos para vivir. No me olvidé de mi hijo, al contrario, ahora entrego las flores en su nombre y eso me da fuerzas para vivir.

La señora Adams descubrió lo que casi todos no ignoramos, pero que muchas veces olvidamos. Ayudando a otros, conseguimos ayudarnos a nosotros mismos.

¿Feliz día del amor y la amistad!

 

Pareja feliz¿Qué se necesita para ser feliz en una relación? es la pregunta que plantea el doctor Mark Goulston, psiquiatra, consultor empresarial, y conferencista internacional, quien propone algunos consejos para mejorar la vida en pareja.  Si bien no existe un secreto mágico para lograrlo, Goulston plantea que su experiencia le ha hecho notar que las parejas más felices suelen tener ciertos hábitos que contribuyen a su bienestar.

Van a la cama al mismo tiempo

Según Goulston, las parejas felices suelen resistir a la tentación de ir a acostarse en diferentes momentos. “Van a la cama al mismo tiempo, incluso si uno de los dos se levanta luego para hacer cosas mientras su pareja duerme”, dice, añadiendo que “cuando tocan su piel aún sienten un pequeño hormigueo, a menos que uno o ambos estén tan agotados como para sentirse sexualmente excitados”.

Cultivan intereses comunes

Cuando la pasión baja sus niveles, es común que las parejas se den cuenta que tienen pocos intereses en común. Por ello, no hay que restarle importancia a las actividades que pueden desarrollar y disfrutar en conjunto, dice el experto.  “Si los intereses comunes no están presentes, las parejas felices los desarrollan”, señala, recomendando también tener actividades por separado, para que la relación no se vuelva demasiado dependiente.

Caminan de la mano o van uno al lado del otro

En lugar de que uno de los dos se vaya quedando atrás porque camina más lento o se detiene a ver algo, Goulston recomienda andar cómodamente al lado de la pareja, y mejor aún si se toman la mano. Si uno quiere parar a observar alguna cosa, es mejor hacerlo juntos, o se pierde el sentido de compañía.

Confían y perdonan

En los desacuerdos o discusiones rutinarias que no llegan a resolución, las parejas felices no se desgastan, se perdonan mutuamente y confían el uno en el otro, en lugar de guardar rencor y mantenerse de mala gana en la relación.

Se centran más en lo que su pareja hace bien que en lo que hace mal

Si comienzas a buscar cosas malas en tu pareja, siempre encontrarás algo. Si haces lo contrario, es decir, buscas lo bueno, también hallarás cosas. “Todo depende de lo que quieres buscar. Las parejas felices acentúan lo positivo”, dice el experto.

Se abrazan al reencontrarse después del trabajo o actividades

“Nuestra piel tiene una memoria de “buenas caricias” (amor), “malas caricias” (abuso) y “sin caricias” (descuido). Las parejas que se saludan con un abrazo mantienen su piel bañada por “buenas caricias”, afirma Mark.

Dicen “te amo” y “que tengas un buen día” todas las mañanas

Es una manera de cultivar la paciencia y la tolerancia, pues es una buena forma de empezar un día que depara problemas, dificultades y otras molestias que podrían darse en el trabajo.

 Dicen “Buenas noches” cada noche, independientemente de cómo se sientan

“Esto le dice a tu pareja que, sin importar lo mal que estás con él o ella, aún quieres estar en la relación. Dice que lo que tú y tu pareja tienen es más grande que cualquier incidente perturbador”, explica el psiquiatra.

Llaman o envían un pequeño mensaje a su pareja durante el día

Llamar o enviar un pequeño mensaje preguntando cómo va el día del otro, es un hábito de las parejas felices, dice Goulston. Ayuda a mantener la complicidad y conexión aún cuando no se ven, y permite estar más en sintonía cuando se ven después del trabajo. Puedes saber si tu pareja está teniendo un día horrible o tuvo un gran logro que pueden compartir cuando se reencuentren.

 Se sienten orgullosos de estar con su pareja

A las parejas felices les gusta verse juntos y cuando están en público suelen darse la mano, apoyar su mano sobre el hombro, espalda o rodilla del otro, etc. Muestran la conexión que existe entre ellos, a veces sin darse cuenta.

Goulston indica que un hábito es un comportamiento discreto que para transformarse en automático, necesita un poco esfuerzo para mantenerlo y cultivarlo. En este sentido, dice que aquellos que tienen problemas de pareja, pueden seleccionar uno de los puntos señalados y llevarlo a cabo. Además, si en un comienzo no funciona, aconseja no desesperarse y simplemente retomarlo.

Mark Goulston
Psiquiatra

PaletosSegún el diccionario de la Real Academia Española un paleto es una persona rústica, zafia o con falta de trato social. Pero en el día a día, ser un paleto es mucho más que eso. En Estados Unidos la palabra equivalente sería redneck literalmente, “cuello rojo” y, aunque en aquel país responden a una tipología muy concreta, sus características encajan a la perfección con la de muchos.

Para el psicólogo Karl Albretch, consultor de management y autor de más de 20 libros de desarrollo profesional, los paletos en su país cumplen, tradicionalmente, una serie de características: son personas groseras, de educación y habilidades sociales limitadas, del entorno rural con un escaso nivel cultural, una actitud tradicionalista, cuando no reaccionaria, y tendencia a la autocomplacencia. Su figura está estereotipada: son fanáticos de lo ostentoso, van armados, tienen grandes coches y les gusta la caza y la pesca. En México esta clasificación correspondería  al clásico naco con dinero, o el que fue a la escuela, dice tener un título, pero no se le nota por ningún lado.

Todos hemos conocido a gente con títulos universitarios y empleos bien remunerados, cuya mentalidad es limitada, rígida e intolerante. Albretch no niega que existan este tipo de rednecks o nacos pero asegura que, más allá del lugar común, el paletismo puede afectar a cualquier persona, sea de pueblo o de ciudad, lleve bigote y botas o vista con buen gusto o nó. El psicólogo habla de un “paletismo intelectual”, que sufren muchas personas que, aunque no encajan estéticamente en el universo del naco, son iguales o más cerrados que estos.

El “paletismo intelectual”, asegura, es prevalente entre muchas personas supuestamente bien educadas. Todos hemos conocido a gente con títulos universitarios, empleos bien remunerados y un estilo de vida acomodado, cuya mentalidad es limitada, rígida, intolerante, resistente al cambio, poco dada a aceptar otras perspectivas y necesitada de respuestas simples y una cómoda sensación de “ley y orden”. Le huyen a la complejidad del razonamiento. Este tipo de gente, asegura Albretch en su blog, al contrario que los rednecks auténticos nunca aceptarían ser paletos o cerrados: creen que son poseedores de la verdad absoluta.

El paletismo tampoco es una condición universal. Hay quien es paleto en cuestiones políticas, pero abierto en temas sociales o económicos. Todas las combinaciones son posibles, y las personas tienden a ser, por lo general, “más paletas” de lo que creen en muchos temas. Es por ello que el psicólogo ha diseñado un sencillo test, que te permitirá saber si eres o no un paleto. Aunque duela.

El test del “paleto intelectual”

¿Recibes la mayoría de la información sobre la sociedad en la que vives a través de la televisión?

¿Estás orgulloso de tus firmes convicciones y las defiendes con firmeza sin mostrar paciencia por los mequetrefes que no lo hacen?

¿Dices habitualmente “no me importante lo que diga el resto, esta es mi opinión”?

¿Suscribes tres o más teorías conspirativas sobre quién está detrás de las cosas malas que pasan hoy en el mundo?

¿Tiene tu coche más de una bandera, una pegatina de una congregación religiosa o un eslogan político?

¿Llevas más de un año sin entrar en una librería o sin comprar un libro online?

¿Lees alguna revista que no sea la Cosmopolitan, Sports Illustrated, Playboy o similares?

¿Sabes nombrar a todos los personajes de la serie más popular de la televisión pero no sabes decir un sólo nombre de un jefe de Estado de un país extranjero?

¿Conoces más acerca de la vida personal de las estrellas del cine y el deporte que las cualificaciones de las personas a las que votas?

¿Votas por sistema por todos los candidatos de la lista electoral de un partido?¿Aseguras con énfasis que no votas por ningún partido, sino por las personas, pero votas por todos los candidatos que aparecen en la lista de un partido?

¿Recibes toda la información para debatir sobre política con los amigos de las tertulias?

¿Tu visión y juicio de la actualidad política y social se reduce a una serie de eslóganes estandarizados, que utilizas de forma rutinaria en las conversaciones?

¿Estás convencido de que cualquiera que no comparta tus creencias religiosas está condenado a arder en el infierno?

¿Crees que cualquiera que no comparta tus opiniones políticas es mentalmente incompetente o moralmente corrupto?

El paletómetro

Si has contestado “sí” a la mayoría de preguntas, lo sentimos, sufres “paletismo intelectual”, y estas paleta. Seguro pronuncias frases del tipo “ese cuadro del tal pintor lo puede pintar mi sobrino de 3 años”. Pero todo tiene cura. Quizás sólo necesites ser un poco más abierto de mente, consultar fuentes de información diversas y de distinta línea editorial; ser más tolerante con las ideas del resto de la gente y, sobre todo, abrirte a nuevas experiencias que te permitan aprender y crecer.

“La decisión es sólo tuya”, así concluye el psicólogo Albretch.

Los falsos amigos

Muchas personas tienen problemas para detectar cuando alguien tiene o no intenciones sinceras, lo que hace que finalmente acaben decepcionados del mundo que los rodea al descubrir que muchas personas se acercan solo con un interés determinado. La amistad no se construye de forma fácil y requiere de mucho respeto y cariño para aceptar a otro como es y quererlo a pesar de todo en tu vida.  Si no es así ¿cuál es el propósito?

He aquí unas claves para que identificar a un falso amigo y sacarlo de tu vida, ya que “ mejor solo que mal acompañado”.

En primer lugar crear una amistad sólida demora mucho tiempo, alguien que de la noche a la mañana pretende ser tu amigo íntimo debe ser visto con cautela, pues la intimidad, la confianza y el respeto se ganan de a poco, no se regalan.

Una de las formas más fáciles de identificar un falso amigo es notar cuándo aparece en tu vida: si estás bien, feliz, viviendo un buen momento estará allí contigo para compartir risas y diversión, pero cuando tienes un problema, cuando el panorama no luce tan alentador, este “amigo” simplemente desaparece. Los falsos amigos solo desean estar presentes en los buenos momentos.

Un falso amigo es aquel que se mete y opina de tu vida (ya sea personal o laboral) siempre con una mala intención. No pierde oportunidad para destacar tus errores, decirte que has fallado y hacerte sentir mal, esto es porque de algún modo se alegra de tus fracasos.

Un buen amigo te dice lo que opina de ti en tu cara y no habla a tus espaldas. Si sabes que esa persona vive criticándote con los otros pero nunca tiene la valentía de decírtelo frente a frente, puedes estar seguro que no se trata de una buena compañía.

La amistad implica respeto, si una persona constantemente te desvaloriza, te hace sentir mal, no respeta tus opiniones o decisiones no se trata de un buen amigo, ni siquiera de un buen compañero para salir de fiesta, por eso lo más acertado es limitar el contacto.

Tampoco le des espacio a otro tipo de personalidades como: las negativas, que constantemente ven el lado malo de todo lo que haces, las envidiosas que quisieran tener lo que tienes y se carcomen con tus éxitos, las intrusas que no hacen más que meterse en tus asuntos sin que los llames.

Presta atención a tu intuición.  Muchas veces sospechamos que alguien no es una buena persona y por ende no es un buen amigo, pero no tenemos el coraje para cortar la relación. Si piensas que alguien no te beneficia en nada y sería preferible que estuviera lejos de ti, entonces evita intimar con esa persona.

Si quieres mejorar tu vida, debes correr tu propia carrera. No importa lo que la gente pueda decir de ti. Lo importante es lo que te digas a ti mismo. No te preocupes de las opiniones ajenas siempre y cuando sepas que estás haciendo lo correcto. Puedes hacer lo que te gusta, mientras a tu conciencia y a tu corazón les parezca justo. No te avergüences de hacer lo que consideras correcto; decide lo que está bien y aférrate a ello. No caigas en el hábito de medir tu propia valía en función de la valía de los demás.

“Cada segundo que inviertes en los sueños de otro, te estás apartando de los tuyos.”

Bernard Shaw.