Category: De Francisco L. Bermudez


Si para recobrar lo recobrado

debí perder primero lo perdido,

si para conseguir lo conseguido

tuve que soportar lo soportado.

 

Si para estar ahora enamorado

fue menester haber estado herido,

tengo por bien sufrido lo sufrido,

tengo por bien llorado lo llorado.

 

Porque después de todo he comprobado,

que no se goza bien de lo gozado,

sino después de haberlo padecido.

 

Porque después de todo he comprendido,

que lo que el árbol tiene de florido,

vive de lo que tiene sepultado.

 

Francisco L. Bernardez

No digas nada, no preguntes nada.
Cuando quieras hablar, quédate mudo:
Que un silencio sin fin sea tu escudo,
y al mismo tiempo tu perfecta espada.
 
No llames si la puerta está cerrada,
no llores si el dolor es más agudo.
No cantes si el camino es menos rudo,
no interrogues sinó con la mirada.
 
Y en la calma profunda y transparente
que poco a poco y silenciosamente
inundará tu pecho de este modo,
sentirás el latido enamorado,
con que tu corazón recuperado,
te irá diciendo, todo, todo.