Category: Poesía


Alberto CortezQué suerte he tenido de nacer,

para estrechar la mano de un amigo

y poder asistir como testigo

al milagro de cada amanecer.

 

Qué suerte he tenido de nacer,

para tener la opción de la balanza,

sopesar la derrota y la esperanza

con la gloria y el miedo de caer.

 

Qué suerte he tenido de nacer,

para entender que el honesto y el perverso

son dueños por igual del universo

aunque tengan distinto parecer.

 

Qué suerte he tenido de nacer,

para callar cuando habla el que más sabe,

aprender a escuchar, ésa es la clave,

si se tiene intenciones de saber.

 

Qué suerte he tenido de nacer,

y lo digo sin falsos triunfalismos,

la victoria total, la de uno mismo,

se concreta en el ser y en el no ser.

 

Qué suerte he tenido de nacer,

para cantarle a la gente y a la rosa

y al perro y al amor y a cualquier cosa

que pueda el sentimiento recoger.

 

Qué suerte he tenido de nacer,

para tener acceso a la fortuna

de ser río en lugar de ser laguna,

de ser lluvia en lugar de ver llover.

 

Qué suerte he tenido de nacer,

para comer a conciencia la manzana,

sin el miedo ancestral a la sotana

ni a la venganza final de Lucifer.

 

Pero sé, bien que sé…

que algún día también me moriré.

Si ahora vivo contento con mi suerte,

sabe Dios qué pensaré cuando mi muerte,

cuál será en la agonía mi balance, no lo sé,

nunca estuve en ese trance.

 

Pero sé, bien que sé…

que en mi viaje final escucharé

el ambiguo tañir delas campanas

saludando mi adiós, y otra mañana

y otra voz, como yo, con otro acento,

cantará a los cuatro vientos…

Qué suerte he tenido de nacer.

 

Alberto Cortez.

 

 

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El Autor Francisco Jesús González Ayala

En el album de recuerdos

que mi padre me legó,

aparece que Payo obispo

Othon P. Blanco fundó.

.

Fue la gente de Juan Luis

que aceptó la invitación,

de asentarse en Payo Obispo

a fin aumentar su población.

.

Mi padre me dijo un día

que él nació en este lugar,

en aquel tiempo Payo obispo

hoy por nombre Chetmal.

.

De aquella gente pionera

que tuvo muchas carencias,

sus frutos aún quedan

y hoy celebran su presencia.

.

Los descendientes de aquella gente

hoy se deberían de juntar,

y con sus manos hacer una cadena

que recorra el boulevard.

.

La selva, la bahía y su hermosura

a quien llegara hechizaba,

valía la pena soportar los moscos

si  la alborada, te tenía cautivada.

.

Los que nacimos en este lugar

y los que de otros lados han llegado,

busquemos la prosperidad de Chetumal

en beneficio, del presente y del futuro anhelado.

.

Francisco Jesús González Ayala.

El Autor Don Francisco Jesús González Ayala

Voy a hacer una canción

que la cante el mundo entero,

a mi tierra tan bonita

y es Quintana Roo y la quiero.

.

En ella voy a plasmar

la belleza que Dios quizo,

su fauna y flora mi amigo

y algunos seres cobrizos.

.

En sus costas encontramos

la arena como algodón,

la mujer Quintanarroense

se entrega con gran pasión.

.

Cancún un collar de perlas,

lo conoce el mundo entero,

Cozumel e Isla Mujeres

por bonitos yo los quiero.

.

El azul que hay en sus aguas

lo da la profundidad,

Akumal es herradura

que atrae a la humanidad.

.

Las sirenas se han reunido

y su aroma has de sentir,

Playa del Cármen es el sitio

y en la arena han de dormir.

.

Mahahual va despertando

y atrae ahora al turismo,

mi tierra tiene bellezas

y volver es compromiso.

.

Francisco Jesús González Ayala

A Chetumal

El Autor Francisco Jesús González Ayala

Chetumal yo no te olvido

estás en mi corazón,

tus aleros me cobijan

y lo hacen con amor.

.

El amor ha ido creciendo

porque así tiene que ser,

me traes gratos recuerdos

como lo hace una mujer.

.

Te llevo en mi corazón

y me lleno de alegría,

tus mujeres son bonitas

besadas por la bahía.

.

Chetumal eres hermosa

como una mujer trigueña,

eres sensual y atractiva

por algo eres costeña.

.

Tu bahía ha refrescado

a dos seres muy bonitos,

uno que me dio la vida

y el otro es mi amorcito.

.

Chetumal a cada instante

te recuerdo con amor,

de ti me he alimentado

y me has brindado calor.

.

En tus noches tropicales

las estrellas dan más luz

giro la vista hacia el sur

y mayo nos da una cruz.

.

Dios me dio su bendición

y estos muy agradecido

Chetumal estoy contigo

porque de tí, he nacido.

.

Francisco Jesús González Ayala

.

El león falleció ¡triste desgracia!

y van, con la más pura democracia,

a nombrar nuevo rey los animales.

Las propagandas hubo electorales,

prometieron la mar los oradores,

y aquí tenéis algunos electores:

 

Aunque parézcales a ustedes bobo

las ovejas votaron por el lobo;

 

Como son unos buenos corazones

por el gato votaron los ratones;

 

A pesar de su fama de ladinas,

por la zorra votaron las gallinas;

 

La paloma inocente,

Inocente votó por la serpiente;

 

Las moscas, nada hurañas,

querían que reinaran las arañas;

 

El sapo ansía, y la rana sueña

con el feliz reinar de la cigüeña;

 

Y a un gusano humilde y roto

que a votar se encamina por el topo;

 

El topo no se queja,

más da su voto por la comadreja;

 

Los peces, que sucumben por su boca,

eligieron gustosos a la foca;

 

El caballo y el perro, no os asombre,

votaron por el hombre,

 

Y con dolor profundo

por no poder encaminarse al trote,

arrastrábase un asno moribundo

a dar su voto por el zopilote.

 

Caro lector que inconsecuencias notas,

dime: ¿no haces lo mismo cuando votas?

El siguiente poema anónimo  fue publicado en El cronista del Valle, de Bronsville, Texas, el 26 de Mayo de 1926. La hipótesis del escritor Antonio Saborit es que el poema fue escrito por Guillermo Aguirre y Fierro, (Autor del brindis del bohemio).

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.

 

 

Poéta, Literato y Político Español 1861-1924

Marciano, mal cerradas las heridas

que recibió ayer mismo en el tormento…

Presentóse en la arena, sostenido

por dos esclavos; vacilante y trémulo.

.

Causó impresión profunda su presencia;

“¡ Muera el cristiano, el incendiario, el pérfido.!”

Gritó la multitud con un rugido

por lo terrible, semejante al trueno;

Como si aquel insulto hubiera dado

vida de pronto y fuerzas al enfermo,

.

Marciano al escucharlo, irguióse altivo,

desprendióse del brazo de los siervos,

alzó la frente, contempló la turba

y con raro vigor, firme y sereno

cruzando solo la sangrienta arena

llegó al pie mismo del estrado regio;

.

Puede decirse que el valor de un hombre,

a más de ochenta mil impuso miedo,

porque la turba al avanzar Marciano,

como asustada de él, guardó silencio;

llegando a todas partes sus palabras

que resonaron en el circo entero:

.

-Cesar- le dijo- Miente quien afirrme,

que a Roma he sido yo quien prendió fuego,

si eso me hace morir, muero inocente

y lo juro ante Dios que me esta oyendo.!

Pero, si mi delito es ser cristiano,

.

Haces bien en matarme, porque es cierto:

Creo en Jesús, practico su doctrina

y la prueba mejor de que en él creo,

es que en lugar de odiarte: ¡ te perdono.!

Y al morir por mi fe, muero contento.-

.

No dijo más tranquilo y reposado

acabó su discurso, al mismo tiempo

que un enorme león saltaba al circo

la rizada melena sacudiendo;

avanzaron los dos, uno hacia el otro,

el los brazos cruzados sobre el pecho,

la fiera, echando fuego por los ojos,

y la ancha boca, con delicia abriendo.

.

Llegaron a encontrarse frente a frente

se miraron los dos, y hubo un momento

en que el león, turbado, parecía

cual si en presencia de hombre tan sereno,

rubor sintiera el indomable bruto,

de atacarlo, mirándolo indefenso.

.

Duró la escena muda, largo rato

pero al cabo, del hijo del desierto

la fiereza venció, lanzó un rugido,

se arrastró lentamente por el suelo

y de un salto cayó sobre su victima.

.

En estruendoso aplauso rompió el pueblo…,

brilló la sangre, se empapó la arena

y aún de la lucha en el furor tremendo,

Marciano con un grito de agonía:

-Te perdono, Nerón – dijo de nuevoo.

.

Aquel grito fue el último, la zarpa

del feroz animal cortó el aliento

y allí acabo la lucha. Al poco rato

ya no quedaba más de todo aquello

que unos ropajes rotos y esparcidos

sobre un cuerpo también roto y deshecho:

una fiera bebiendo sangre humana

y una plebe frenética aplaudiendo.

Juan Antonio Cavestany

En la foto el profesor Salvador Lizarraga Carrillo con el Gobernador Lic. Javier Rojo Gomez y el Candidato a la presidencia Lic. Luis Echeverría, en visita a la escuela Secundaria Adolfo López Mateos en 1970. Sucede que en esos días el profesor fué mordido por un perro . Don Alfredo Sosa Cuevas, amigo íntimo suyo, le hizo este chusco verso que cita también personajes muy típicos del Chetumal de la época.

El varón que tiene

corazón de flor

que vive contento

en este Chetumal,

el mejor de todos,

el buen Salvador

está con un rudo

y torvo animal.

Bestia temerosa,

bestia sanguinaria

que a nadie respeta

pues lo mismo ataca

a un crío de primaria

que al doctor Zaleta.

 

El perro furioso ,

el terrible can

por todos odiado

se halla disgustado,

cuatro policías fueron a buscarlo,

se llevaron más de una mordida

y tuvieron  que dejarlo.

 

Salvador salió y al perro buscó

sin necesitar perrera, 

solo con su  paciencia

encontró a la fiera

que al verlo se lanzó feroz.

Chava con su ronca voz

le dijo alzando su vaso:

paz amigo perrazo.

 

¿Dime yo que te he hecho,

 

para que al recibirme te portes así?

El perro calmado le contestó:

Señor no me hables a mi en tu modo,

por favor señor profesor,

no me gustan  las quimeras

y por eso no vivo en perreras,

se sincero maestro Salvador.

 

¿Cómo, perro maldito, matón,

vives asustando gente

y no tienes más en la mente

que sembrarles miedo y terror?

 

El pobre can compungido

contestó todo abatido:

Cuando uno está hambriento,

ya no se repara en nada

por conseguir alimento;

y así que hay que dar dentelladas

para poder subsistir.

 

Bien, conmigo vas a venir,

le dijo el buen Salvador,

tendrás tu comida diaria

e irás a la secundaria,

de la cual soy director.

Y para sellar nuestro pacto

tiéndeme esa tu pata

y tomemos en el acto

un trago de esta mi chata.

 

Y fueron a Chetumal

el bueno de Salvador,

y ajeno de todo rencor,

el ya tranquilo animal.

A las seis de la mañana

el perro se levantaba

y a esa hora tan temprana

el can se desayunaba;

 

Terminando su yuntar

se dedicaba a estudiar

y así aprendió biología,

a restar y multiplicar;

se aplicó en la geografía

y también supo sumar.

 

El maestro estaba encantado

con tanta ciencia canina

y hasta lo llevó con “Fina”

como premio a su labor

a echarse una “Superior”.

 

Cierto día, día aciago,

el perro ya medio briago

desconoció al profesor

con gesto amenazador

y le pegó una mordida

en la pierna a Salvador

emprendiendo rauda huída.

 

La víctima enloqueció

de coraje y de dolor

por lo que el buen profesor

a gritos doctor pidió.

Rápido vino Zaleta

y le inyectó una ampoyeta

de una sustancia alcalina

dis que penicilina.

 

Dos días de incertidumbre

entre la vida y la muerte

pasó el pobre profesor.

Después de la acometida

se encontraba Salvador

lleno de rabia y rencor

contra aquel perro traidor.

 

Y así pasaron los días,

y así pasaron los meses,

evitando tomar frías

y los wiskys  escoceses.

 

Un buen día Salvador

fué por el perro traidor

para mentarle a la madre

y con equidad  de género

también a su canijo padre.

¿Que te hice can mordelón

para que me incaras el díente

como si fuera un jamón

sin considerarme gente?

 

¿No fuiste a la secundaria,

mala bestia cavernaria

para poder aprender?

¿Porqué ese instinto tan pillo

pudiendo ser bachiller

como el profesor Castillo?

¿Porqué no usaste tu saña

contra el profesor España

O incarle el diente directo

al flacucho del prefecto?

¿Porqué perro lobo o hiena

no mordiste a Castorena?,

¿O bien tus dientes no valen

con el ingeniero Allen?

 

Ahí estaba el gordo Farah

y también don Miguel Lara

y recuerdo que ese día

estaba Pepe García

y hasta Jesús Santamaría.

 

¿No pudiste hijo del mal

morder a Jesus Leal?

¿Porqué te ensañas conmigo

Si nada tengo contigo

diablo, demonio, o Belial?

Ahí estaba Raúl Ruz

y también Alfredo Sosa

con su lírica horrorosa,

y don Eligio Mendoza

¿Por la vida de Jesús!

 

El pobre can dejó el hueso,

pobre hueso nauseabundo

y como dijera al mundo

saliendo de su embeleso

le dijo al buen director:

 

Mi querido Salvador

es verdad que en Chetumal

pasé un año encantador

evitando hacer el mal,

pero al ver la podredumbre

y la falta de moral

que imperaba por doquier

y volvió a mí la incertidumbre

y entonces quise volver

a tornar ser criminal.

 

Hablando sin ton ni tino

de la honra de las gentes

escuché a don Antonino

y quien pudiera pensar

en Delio Paz diputado

y en Pedro Salazar

disfrazado de suplente.

 

Ví a los de la Quinta Zona

actuar en Carrillo Puerto

eran una maravilla

asaltando a los viajeros

como su fueran rateros

por llevar un solo queso

y un poco de mantequilla

mas barata que este hueso.

 

Hace poco, algunos días

me encontré ciertos pellejos

propiedad de Pepe Elías y su

Sociedad de carros viejos.

 

Me parece suficiente

la forma en que he razonado

y por eso he regresado

a mi humilde soledad,

lejos de esa humanidad

desgraciada y mal cliente.

 

Ante tal razonamiento

Y en señal de asentamiento

Inclinó la cabeza

con infinita tristeza

el pobre de Salvador,

y se tomó una cerveza

para calmar su dolor.

 

Alfredo Sosa Cuevas

Héctor Gagliardi poéta Argentino 1909-1984

Si vos no te portás bien,

le digo a los Reyes Magos

que te dejen sin regalo

y te quedas sin el tren.

Es que mi vieja, también,

un poco se aprovechaba,

porque esa noche llegaban

los tres Reyes de Belén

La carta la había mandado

sin faltas de ortografía,

así los reyes veían

de que era un chico aplicado.

Hice todos los mandados,

me lave hasta las orejas,

porque ese día mi vieja

me tenia acorralado.

La luna hacia brillar

el lustre de mis zapatos…

y si ellos fueran chicatos

¿quien les podía avisar?

Por eso al irme a acostar,

puse la almohada a los pies

y me acosté del revés

para poder vigilar…

¡Cuando mas lo precisaba

me vengo a quedar dormido!

Me desperté a los maullidos

del gato de la encargada…

Ya entraba la madrugada

de un radiante seis de Enero,

y un trencito, el más diquero,

del umbral me saludaba…

Lo habían dejado de frente

ya listo para marchar…

con él me iba a despertar

a mi madre alegremente

¡Que alegría que uno siente!

-explicarlo yo no puedo-

¡ unas ganas de ser bueno,

de ser bueno hasta la muerte!

Al que dejaron sin nada

fue al hijo de la de al lado…

¡Como se habrían olvidado!

Siempre “muy bueno” sacaba…

Con nosotros no jugaba

porque en seguida tosía,

y los reyes no sabían

que el padre no trabajaba…

Yo comprendí su dolor

cuando me vio con el tren:

se acerco a mirarlo bien

y después lo acaricio….

A mi me daba calor

de que me viera jugar

y en caso lo invité a entrar

y él también se divirtió..·

¡Cuantos Reyes han pasado

por la puerta de mi vida.

y a ml alma dolorida

cuantas veces la he dejado

como un zapato gastado.

esperando a su Melchor

que le dejara el amor

para un mundo envenenado!

Esta noche por los cielos

llegarán los Reyes Magos;

vendrán trayendo regalos

a los chicos que son buenos,

pero hay otros pibes buenos

en otro lado de la tierra,

que por culpa de una guerra..

¡no han de pasar los camellos!

Señor: yo aprendí a rezar

arrodillado con mi vieja;

si nunca te fui con quejas

hoy me tenés que escuchar:

¿Por qué tienen que pagar

esos pibes inocentes.

de que en el mundo haya gente

que sólo piensa en matar?

Ellos ¿qué saben de guerras?…

¡ellos quieren Reyes Magos!

¡y ellos. en vez de regalos

tienen un miedo que aterra!

Si vos pararas la guerra,

pasarían los camellos.

¡Yo te lo pido por ellos!

¡por los pibes de mi tierra!

Héctor Gagliardi, poéta y declamador Argentino 1909-1984

Oye negra, ¿Te puedo hablar?

ya los chicos se han dormido

Asi que, así que deja el tejido que después te equivocas

Hoy te quiero preguntar

Por qué motivo las madres amenazan a sus hijos

Con ese estribillo fijo de ¡Ah, cuando venga tu padre!

Y con tu padre de aquí y con tu padre de allá

Resulta de que al final al verme llegar a mí

Lo ven entrar a Caín y escapan por todos lados

Y yo, que vengo cansado de trabajar todo el día

recibo de bienvenida una lista de acusados

Tú empiezas con tus quejas y yo tengo que enojarme

Igual que hacía mi padre al escuchar a mi vieja

Entraba a fruncir la ceja apoyando a ese fiscal

Que en medio del temporal se erigía en defensora

Lo mismo que tú ahora que siempre me dejas mal

Si los perdono, ¡que ejemplo! ¡es así como los educas!

Si los castigo, ¡eres bruto! ¡no tienes sentimientos!

A mí, a mí que llegué contento

y no tuve más remedio

que poner cara de serio

Y escuchar tu letanía

A mí, a mí que me paso el día

pensando en jugar con ellos

yo sueño en llegar a casa y olvidarme felizmente del trabajo

de la gente y de todo lo que pasa

Los hijos son la esperanza

y el porqué de nuestras vidas

Por eso nunca les digas ¡ah, cuando venga tu padre!

No quiero encontrar culpables

quiero encontrar alegría

que no me pongas de escudo como lo hacía mi madre

que consiguió que a mi padre lo imaginara un verdugo

El llegaba y te aseguro que se acababan las risas

Y en lugar de una caricia o hablarle como a un amigo

lo miraba compungido presintiendo una paliza

y el pobre que me entendía, sacudiendo la cabeza

escuchaba con tristeza lo que mi madre decía

Y que él, y que él de sobra sabía

Que con éste no se puede,

que me pinta las paredes

que trajo las suelas rotas,

que la calle, la pelota

que me saca canas verdes

¡a la cama sin cenar! Aburrido me ordenaba

mi madre me consolaba y yo, yo lo culpaba a él

a él que había llegado recién de trabajar, cansado

y ya lo había yo amargado con todas mis travesuras

Los hijos nunca analizan el sentimiento del padre

porque el brillo de la madre es tan fuerte que lo eclipsa

sólo le hacemos justicia cuando nos toca vivir

a nosotros su problema

ay!, si mi padre viviera ¡que recién lo comprendi!

Y porque nunca me dijo lo mucho que me quería

Si hoy yo sé cuanto sufría al ver enfermo a su hijo

Porque me miraba fijo el primer pantalón largo

Y sé, y sé que, hasta me habrá besado cuando yo

estaba dormido

Hoy que todo lo comprendo

Por qué no estás a mi lado

Porqué no estás ahora para besarte bien fuerte Viejo lindo

Y ofrecerte mi cariño a todas horas

Ves a tu hijo que llora, pero llora con razón!

Porque te pide perdón pensando en aquellos días

En que ciego no veía que eras puro corazón

Déjame negra! que llore! es tan lindo desahogarse!

En fin, veamos… veamos que

hacen nuestros Futuros señores.

Mira esos pantalones

Tápale un poco a la nena

Si, si ya sé, no me lo digas

Hoy se fué a la calle sola

Acuéstate rezongona,

mañana… mañana será otro día.