“Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección.

Sabemos que en tu palabra hay una condena para todos aquellos que llaman “bien” lo que está “mal”.

Y eso, Señor, es exactamente lo que hemos hecho:

Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.

Hemos explotado al pobre y a eso le hemos llamado “Suerte”

Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado “Ayuda Social”.

Hemos matado a nuestros hijos que aun no han nacido y lo hemos llamado “Libertad de Elección” o “Derecho a decidir sobre nuestro cuerpo”

Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado “Justicia”.

Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado “Desarrollar su Autoestima”.

Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: “Política”.

Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado “Tener Ambición”.

Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con leperadas y pornografía y lo hemos llamado “Libertad de Expresión”. 

Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado “Ser Progresistas” o “Combatir la mojigatería”

¡Oh Dios!, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados.

Amén.

Oración pronunciada por el párroco John Wright ante el Senado de Kansas City, USA. Como consecuencia un congresista abandonó el recinto y tres más la calificaron de intolerante. Durante las seis semanas siguientes, la Iglesia  “Central Catholic Church” donde trabaja el religioso Wright recibió más de 5,000 llamadas telefónicas, de las cuales sólo 47 fueron desfavorables

Con la ayuda de Dios, quisiéramos que esta oración cuestione la conciencia de México y nazca en nuestros corazones el deseo de llegar a ser una ‘Nación bajo la mirada de Dios