Te pido hoy, oh mi Dios, que sanes la negatividad que he heredado de generaciones pasadas, o creada en experiencias anteriores o presentes, para que yo sea más feliz.   En tu nombre y el  nombre de Jesucristo hoy romperé con todos los patrones de infelicidad que procedan de cualquier fuente.

Hoy diré no a cualquier expresión de falta de amor en mi entorno.

Hoy pararé todo odio, o cualquier deseo o intención negativa en mis relaciones.

Hoy acabaré con toda transmisión de violencia, venganza, rencor, vicios, mentiras y todo comportamiento negativo.

En el nombre de Jesucristo hoy acabaré con toda infelicidad y decepción.

Hoy pondré fin a toda transmisión codificada que me impida relaciones duraderas, tanto en mi relación de pareja, o con mis hijos, familia, amistades, empleo, o cualquier relación que sea positiva. 

Hoy renunciaré a todo esquema de tensión mental, emocional y de falta de sensibilidad. 

Hoy renunciaré tambén a cualquier estado negativo y me abriré a la alegría.  Hoy terminaré con todos los sentimientos de vacío, dolor, culpa, soledad, desamor, desvalorización y fracaso. 

En tu nombre Señor hoy renunciaré y terminaré con todos los estados de falta de armonía y desequilibrio en mi vida, y me abriré a lo divino, a la luz, al equilibrio, a la armonía y al amor, para que todo lo bueno llegue a mi vida. 

Hoy elegiré ser feliz, elegiré saber y sentir que Tú quiere lo mejor para mí. 

Hoy bendeciré el bien en todas mis relaciones: con mi familia, con mis amigos y con mi entorno. 

Hoy  señor te pido que la libertad, la salud, la prosperidad y la armonía se derramen sobre todas las personas de este mundo.

Amén.