Las Hawaianadas del ChévereTranscurría el año de 1966 y en la selecta, aunque sencilla, sociedad Chetumaleña, la juventud, entre los 18 y 25, vivía esa su etapa de la vida de estudiantes en la cual el cortejo, las fiestas y los bailes eran agua fresca para el sol ardiente que  consumía a esa juventud ávida de diversión.

Eran las vacaciones de verano, Julio y Agosto, y muchos de los jóvenes habían regresado a Chetumal a pasar el período vacacional procedentes de otras ciudades, principalmente de Mérida, donde cursaban sus estudios, después de terminar la secundaria.

El recién remodelado Hotel de los Cocos tenía una nueva alberca, y era el lugar ideal para para organizar una gran fiesta y un gran bailongo que reuniera a todos esos jóvenes. Rafaél Ruiz, “El Cheverito, un buen amigo y excelente pianista nativo de la ciudad, era el hombre indicado.  Su agradable trato y su homosexualidad simpática y sincera, eran atributos que le habían ganado el cariño y el respeto de todos los miembros de la sociedad y especialmente de los jóvenes de ambos sexos en Chetumal.  El Chévere aceptó gustoso la encomienda y organizó aquella memorable Hawaianada que causó sensación y que nos llenaría de recuerdos a todos. Para asistir al baile, el que estaría amenizado por Beny y su grupo y los Cuervos, era requisito ir vestido a la usanza de los habitantes de la isla de Hawaii.

Eran tiempos del regae, el ska, el twist, y el rock y estaban en su momento cumbre la música de Los Aragón. Para bailar de cachetito estaban las melodías y temas  como Amor Indio, Tema de Tracy, Y la amo, Bésame mucho, y otras de trence obligado, y en las que dos corazones, pechito con pechito, se acoplaban de maravilla.

Como era de esperarse el Chévere con su Hawaianada concentró en el Hotel de Los Cocos a todo Chetuma;, en la fiesta nos reencontramos con compañeros y compañeras de la escuela que estaban estudiando afuera y que regresaban a la ciudad animosos de ver a los amigos  y convivir con los suyos. Fue allí, en esa hawaianada, donde comencé a enamorar a aquella preciosa gūerita de mirada tímida con la que comencé bailando pegadito y terminé procreando cuatro hijos. La misma con la que, después de medio siglo, ya sin la lozanía en su rostro, aunque si con esa belleza que le han  dado los años  en el ejercicio de su vocación de madre y ama de casa, continúa envejeciendo conmigo, siempre a mí lado, luchando y gozando codo con codo.

Al volver mi vista a aquellos años y contemplar la fotografía que hoy reseño  observo con nostalgia cosas que en su momento no había percibido cabalmente, la galanura y el derroche de juventud  de mis amigos. Siento que algo bonito recorre mi cuerpo, y mágicamente me hace sentir dichoso de haber vivido esos lindos momentos.  Me quedo contemplando la foto y  mi ánimo se llena de entusiasmo y alegría. Después de algunos momentos de contemplar esos rostros, voy recobrando la calma y un sentimiento de gratitud a la vida me llena. Percibo bienestar por  haber vivido esos momentos y estar todavía con vida, cuando seis de aquellos mis amigos, los que aparecen en esta foto, se me han adelantado y se encuentran ya con Dios.

Contrario a ese  natural sentimiento atemorizante ante la proximidad de tomar mi turno  en la fila de espera siento esbozar una sonrisa de aceptación y de paz mientras sigo sonriendo y sigo pensando,  que en aquellos años “del sol ardientes que nos consumía” no sentía ni pensaba en esas cosas.

En memoria de esos mis amigos fallecidos y de los que aún seguimos sobre la tierra es que publico esta foto y estas letras. Son muchísimos  los amigos que formamos esa generación de jóvenes que dejamos nuestras semillas, nuestras alegrías, nuestro sudor y nuestras lágrimas en aquel inolvidable, viejo Chetumal.

Me siento ufano de formar parte de esa generación que como dice la bella canción de Paul Anka, famosa en la voz de Frank Sinatra, “Amó y disfrutó, quizas no más que otra cualquiera, pero eso si, todo eso lo hizo a su manera”.

Mario.

En la foto aparecen en el orden acostumbrado: Enrique Pérez Padilla, Miguel Angel Avila Morales (+), Antonino Sangri Aguilar (+), Salin Marrufo Juan (+), Diego Rojas Zapata, Marcos Medina Martínez, Alfonso Santin (+), Raúl Angulo Macliberty(+), Elia Elías de A, Cristina Diaz, Sara Muza Simón, Maria de los Ángeles Córdova González(+), Felipa Ramírez A, Cecilia Oliava, La Moza Angulo Macliberty y Rosalinda Ferreiro.

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