PaletosSegún el diccionario de la Real Academia Española un paleto es una persona rústica, zafia o con falta de trato social. Pero en el día a día, ser un paleto es mucho más que eso. En Estados Unidos la palabra equivalente sería redneck literalmente, “cuello rojo” y, aunque en aquel país responden a una tipología muy concreta, sus características encajan a la perfección con la de muchos.

Para el psicólogo Karl Albretch, consultor de management y autor de más de 20 libros de desarrollo profesional, los paletos en su país cumplen, tradicionalmente, una serie de características: son personas groseras, de educación y habilidades sociales limitadas, del entorno rural con un escaso nivel cultural, una actitud tradicionalista, cuando no reaccionaria, y tendencia a la autocomplacencia. Su figura está estereotipada: son fanáticos de lo ostentoso, van armados, tienen grandes coches y les gusta la caza y la pesca. En México esta clasificación correspondería  al clásico naco con dinero, o el que fue a la escuela, dice tener un título, pero no se le nota por ningún lado.

Todos hemos conocido a gente con títulos universitarios y empleos bien remunerados, cuya mentalidad es limitada, rígida e intolerante. Albretch no niega que existan este tipo de rednecks o nacos pero asegura que, más allá del lugar común, el paletismo puede afectar a cualquier persona, sea de pueblo o de ciudad, lleve bigote y botas o vista con buen gusto o nó. El psicólogo habla de un “paletismo intelectual”, que sufren muchas personas que, aunque no encajan estéticamente en el universo del naco, son iguales o más cerrados que estos.

El “paletismo intelectual”, asegura, es prevalente entre muchas personas supuestamente bien educadas. Todos hemos conocido a gente con títulos universitarios, empleos bien remunerados y un estilo de vida acomodado, cuya mentalidad es limitada, rígida, intolerante, resistente al cambio, poco dada a aceptar otras perspectivas y necesitada de respuestas simples y una cómoda sensación de “ley y orden”. Le huyen a la complejidad del razonamiento. Este tipo de gente, asegura Albretch en su blog, al contrario que los rednecks auténticos nunca aceptarían ser paletos o cerrados: creen que son poseedores de la verdad absoluta.

El paletismo tampoco es una condición universal. Hay quien es paleto en cuestiones políticas, pero abierto en temas sociales o económicos. Todas las combinaciones son posibles, y las personas tienden a ser, por lo general, “más paletas” de lo que creen en muchos temas. Es por ello que el psicólogo ha diseñado un sencillo test, que te permitirá saber si eres o no un paleto. Aunque duela.

El test del “paleto intelectual”

¿Recibes la mayoría de la información sobre la sociedad en la que vives a través de la televisión?

¿Estás orgulloso de tus firmes convicciones y las defiendes con firmeza sin mostrar paciencia por los mequetrefes que no lo hacen?

¿Dices habitualmente “no me importante lo que diga el resto, esta es mi opinión”?

¿Suscribes tres o más teorías conspirativas sobre quién está detrás de las cosas malas que pasan hoy en el mundo?

¿Tiene tu coche más de una bandera, una pegatina de una congregación religiosa o un eslogan político?

¿Llevas más de un año sin entrar en una librería o sin comprar un libro online?

¿Lees alguna revista que no sea la Cosmopolitan, Sports Illustrated, Playboy o similares?

¿Sabes nombrar a todos los personajes de la serie más popular de la televisión pero no sabes decir un sólo nombre de un jefe de Estado de un país extranjero?

¿Conoces más acerca de la vida personal de las estrellas del cine y el deporte que las cualificaciones de las personas a las que votas?

¿Votas por sistema por todos los candidatos de la lista electoral de un partido?¿Aseguras con énfasis que no votas por ningún partido, sino por las personas, pero votas por todos los candidatos que aparecen en la lista de un partido?

¿Recibes toda la información para debatir sobre política con los amigos de las tertulias?

¿Tu visión y juicio de la actualidad política y social se reduce a una serie de eslóganes estandarizados, que utilizas de forma rutinaria en las conversaciones?

¿Estás convencido de que cualquiera que no comparta tus creencias religiosas está condenado a arder en el infierno?

¿Crees que cualquiera que no comparta tus opiniones políticas es mentalmente incompetente o moralmente corrupto?

El paletómetro

Si has contestado “sí” a la mayoría de preguntas, lo sentimos, sufres “paletismo intelectual”, y estas paleta. Seguro pronuncias frases del tipo “ese cuadro del tal pintor lo puede pintar mi sobrino de 3 años”. Pero todo tiene cura. Quizás sólo necesites ser un poco más abierto de mente, consultar fuentes de información diversas y de distinta línea editorial; ser más tolerante con las ideas del resto de la gente y, sobre todo, abrirte a nuevas experiencias que te permitan aprender y crecer.

“La decisión es sólo tuya”, así concluye el psicólogo Albretch.

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