Juan Sebastián

El autor, un joven de 24 años, Juan Sebastian Celis Maya

En este momento, ¿Estás escribiendo la historia de tu vida? O ¿Estás permitiendo que las demás personas y circunstancias lo hagan por ti?  O quizás el día de hoy estás haciendo algo que tu familia quieres que hagas, pero tú realmente no.  No te gusta tu empleo: Quizás escogiste ese empleo que tienes, o quieres tener, porque sabes que sin ello, estás perdido económicamente. Crees que no tienes alternativa, como la gran mayoría de personas.  Vives de pago en pago: El ciclo es muy conocido por todos. Recibes tu pago mensual, pagas las deudas, haces tus compras y quedas sin nada antes de que termine el mes, y en adelante a apretarse el cinturón. ¿Podría haber algo peor?  Te sientes obligado a hacer cosas que no quieres: Estás dedicándole tu tiempo a actividades que sencillamente no te representan ningún beneficio, y extraen de ti grandes esfuerzos. 

Liderar tu vida no es fácil. Implica liberarte a ti mismo, desde diversos puntos de vista. Esa libertad puede inicialmente lucir dolorosa y aterrorizante, y esta es la principal razón por la cual tan pocas personas la buscan.  Finalmente, es mucho más fácil aceptar lo que diga la sociedad y seguir los parámetros y paradigmas impuestos, que crear los propios y moldear una vida que valga la pena.  Sin embargo, si eres de esos pocos, que quieren vivir verdaderamente bien, y alcanzar la felicidad, aquí están algunas reglas valiosas que debes tener en cuenta:

Nunca permitas que otros dictaminen los términos de tu vida.

Liderar tu vida significa que puedas escuchar a las demás personas, pero aún tomar el control sobre tus decisiones. El saber si continuar o no con la relación, si estudiar o no en la universidad esa carrera, y si almorzar o simplemente comer frutas, depende enteramente de ti, y no de los demás. Así tengas dudas sobre qué hacer con tu vida, no les permitas a otros decidirlo por ti.

No te permitas ser encadenado al consumismo.

Esta es quizás una de las menos preocupantes.  Sin embargo hay personas que no tienen tranquilidad ni libertad en la vida, justamente por estar atados al consumismo moderno. En tu camino a la riqueza y el crecimiento personal, las cosas son fundamentales. Necesitarás comprar cosas para satisfacer tus deseos y llevar a cabo tus sueños. Pero recuerda que “esas cosas” justamente son un medio, y no un fin.

Domina el dinero, pero que no te domine él a ti.

El dinero es un recurso que puede ser aplicado para generarte un gran estilo de vida, satisfacer tus deseos y necesidades, y brindarte la tranquilidad y la plenitud que necesitas. Pero no significa que el dinero en sí mismo te dé todo eso, significa que es un recurso mediante el cual puedes lograr esas cosas. Si no estás consciente de esto, el dinero terminará por domarte a ti, y créeme, no es un buen amo.

En las relaciones ¡tú vas primero!

La gran mayoría de las personas no soportan estar solteras.  Por lo regular, cuando alguien termina una relación, en poco tiempo inicia con otra, porque sencillamente ponen mucho enfoque en la satisfacción que les brinda la otra persona, y no consideran que la felicidad es un estado mental que viene desde adentro. Sin un soporte emocional y posiblemente financiero, no pueden sobrevivir.

Nunca tercerices tu pensamiento.

Recuerda el viejo adagio: “Puedes dividir la comida entre varios hombres, pero cada uno deberá digerirla individualmente”.  Liderar tu vida y hacer que valga la pena, implica tener tus propias creencias.  Implica nunca aceptar lo que te digan los demás hasta que sus palabras pasen por un análisis absolutamente racional y aterrizado sobre lo que podrían significar en tu vida. Debes tener propiedad sobre tus decisiones, actitudes y acciones.

Todo aquello que te falte, puede conseguirse.

Si te falta dinero, podrás conseguirlo. Si te falta el verdadero amor, también. Si te hace falta un negocio propio, un capital para empezar, una idea, o siquiera una persona que te apoye y que te diga: “Sí puedes”, podrás tener todo eso y mucho más. No dejes que una visión “fatalista” de la vida te nuble de la realidad. Y la realidad, es que prácticamente cualquier cosa que desees puede ser tuya.

El propósito se encuentra en tus facultades creativas.

¿Quieres saber cuál es tu propósito de vida? Mira tus manos. ¡Ahí está tu propósito!  Tu propósito, independientemente de la categoría en que se encuentre, es crear. Tu propósito es tu habilidad para usar tu energía creativa y ponerla en movimiento para impactar positivamente al mundo. Ya sea que te dediques a programar, o a crear deliciosas comidas, o tan siquiera a crear obras de arte, tu propósito es crear.

Si tienes en cuenta estas reglas y las aplicas en tu vida, lo más posible es que termines lleno de felicidad, sabiduría y plenitud, pues no existe nada mejor que ser líder de uno mismo.

Juan Sebastián Celis.

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