Cuando pienso en el pasado, recuerdo que cometí muchos errores; tuve bastantes aciertos pero también me equivoqué. Y ahora, cuando pienso en el futuro, estoy seguro que seguiré acertando y equivocándome.

Es imposible acertar siempre, además de que no aprenderíamos nada al salirnos todo bien. Pero lo importante es que no perdamos tiempo ni gastemos nuestra energía torturándonos. Podemos ser un poco críticos con nosotros mismos para tomar conciencia de los errores y aprender de ellos, pero no machacarnos ni reprocharnos todo el tiempo

Un día, un familiar me preguntó y juzgó porque tomé una decisión equivocada tiempo atrás. Respondí que no me arrepentía, y le expliqué que en aquel momento, mi actitud me parecía lógica. Si hubiese tenido el conocimiento y la madurez necesaria para aquella decisión, posiblemente habría sido diferente, pero eso no lo sabré nunca

Por eso te digo: “no te tortures por un error del pasado

Tal vez elegiste a la persona equivocada para casarte. A lo mejor te fuiste de una buena empresa para terminar en otra peor. O quizás una hija embarazada se fue de la casa. No importa lo que sea, ¡no te tortures!  Enseguida que tomes conciencia de dar cambios en una situación ¡hazlo! Si te sientes culpable, ¡perdónate!, y comprende que actuaste así porque en ese momento la ocasión lo requería, no vayas mas allá

Existe una historia conocida que trae un buen mensaje

Un pescador llegó a la playa de madrugada para trabajar y encontró una bolsita llena de piedras.  No había amanecido y comenzó a lanzarlas al mar una a una; según las iba tirando iba amaneciendo, y cuando iba a lanzar la última piedra, vio que era una piedra preciosa. Muy arrepentido, le contó el incidente a un amigo y este le dijo:

–    Hubiese sido mejor si prestases más atención, pero piensa que todavía te queda la última piedra

La reflexión que debe dejarnos esta historia es: Hay personas que se pasan la vida reprochándose y martirizándose por lo que hicieron o dejaron de hacer siendo demasiado críticas por sus errores. Si eres una de ellas, hay un mensaje para ti: “No pierdas tu tiempo con remordimientos ni arrepentimientos”.

Asume tus errores como aprendizajes, pide disculpas si lo crees conveniente, sigue tomando tus decisiones y vive “a tu manera”.  Aún tienes muchas piedras preciosas en el corazón, muchos momentos mágicos que vivir y muchos errores que cometer.

Aprovecha tus oportunidades, disfruta plenamente la vida, y si de repente crees que estás equivocado pero crees en ti, y decides dar un cambio de rumbo, ¡cambia y rectifica!…pues esos son regalos del Padre Universal para ti (libre albedrío, capacidad de rectificar y aprender).

¡Rebélate! lucha contra las adversidades, y se feliz… ¡A tu manera!

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