La gente llega a tu vida por una razón, por una temporada, o para toda la vida. Cuando sepas por qué llegó alguien a tu vida, sabrás que hacer por esa persona.

Cuando alguien llega a tu vida por una razón, generalmente es por satisfacer una necesidad que has expresado. Llegan para asistirte, para sobrellevar la dificultad, para proveerte guía y apoyo, para ayudarte física, espiritual o emocionalmente. Pueden parecer un envío de Dios, y lo son.  Están por la razón que tú necesitabas que estén allí. Luego, sin que hagas nada mal, o a una hora inconveniente, esa persona dirá o hará algo que haga que la relación llegue a su fin. Algunas veces mueren, otras simplemente se alejan.

Ocasionalmente actúan de manera tal que te obligan a alejarte. Lo que debes darte cuenta es que tu necesidad se ha satisfecho, tu deseo, completado. Su trabajo se ha completado, tus ruegos se respondieron y es el momento de seguir adelante.

Algunas personas aparecen en tu vida por una temporada, porque llego tu momento de compartir, crecer o aprender. Te brindan la paz que necesitabas o te hacen reír. Pueden enseñarte algo que nunca hiciste o hubieras hecho, Usualmente te brindan una enorme cantidad de alegría y gozo. Créelo, ¡ es real! Pero sólo por una temporada.

Las relaciones Para toda la vida, te enseñan lecciones que perduran a lo largo de tu vida. Cosas que debes construir para lograr una sólida base emocional. Tu trabajo es aceptar la lección, querer a esa persona, usar y practicar lo que has aprendido en todas las demás relaciones y áreas de tu vida. Se dice que el amor es ciego, pero la amistad es clarividente.

 

 

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