El dinero puede servir para todo en el reino material. Pero el dinero no puede, sino es solo como complemento, resolver problemas matrimoniales. No puede comprar el verdadero amor de tus hijos, no puede sanar un corazón quebrantado, y a veces, todo el dinero del mundo no puede comprar nuestra salud.

Al contrario de la creencia popular, el dinero por si solo, no puede comprar la felicidad. Es un hecho que en el mundo necesitamos dinero. Lo necesitamos para funcionar en este planeta. Pero necesitamos más que dinero. Si tenemos dinero y no tenemos sabiduría para usarlo y administrarlo no resolveremos los problemas de la vida.

Algunas personas pasan casi todo el tiempo que están despiertas pensando obsesivamente en el dinero. La mayor parte de dichas personas piensan que todo lo que necesitanen su vida es más dinero.

Quiero desafiar esta manera de pensar. Ellos no necesitan más dinero, necesitan más sabiduría para administrar el dinero que tienen. Creo que los creyentes deben orar pidiendo sabiduría en lo que se refiere a las finanzas, más que creer que Dios los va a sacar de sus crisis financieras. De hecho, puede ser peligroso ser sacado de una crisis financiera. Tu puedes salir de una crisis financiera rápidamente, pero si no aprendiste nada sobre la obediencia y la responsabilidad, tu ignorancia hará que vuelvas a un problema mayor.

He visto esto con muchas personas que tienen dificultades financieras. Reciben un aumento de sueldo y en vez de administrar este aumento, lo gastan. Todo lo que esto hace es crear un déficit mayor que el que tenían antes. Más dinero no es siempre la respuesta a las dificultades financieras. Randy Morrison.

Anuncios